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junio 12, 20177 Impactantes verdades sobre el exceso de alcohol
El exceso de alcohol es, lamentablemente, una de las mayores causas de infelicidad en nuestra sociedad actual. Sin embargo, sería muy difícil convencer a un “bebedor normal” de que la bebida no le hace feliz.
Desde el mismo momento en el que nacemos, nuestros jóvenes cerebros son bombardeados con la idea de que el alcohol calma la sed, sabe bien y nos hace felices. Se nos dice que nos da seguridad, alivia el estrés y libera la imaginación, asociándolo erróneamente al éxito social y a la fiesta.
¿Por qué el exceso de alcohol nos engaña?
Muchas veces, la sociedad normaliza el exceso de alcohol, ignorando las consecuencias reales en nuestra salud mental. ¿Beber con moderación hace felices a la gente? En muchas ocasiones es cierto que el consumo puede parecer algo normal, pero no hay nada natural en ello.
El 90% de los adultos bebe alcohol, pero para algunos se convierte en una trampa. Los atrapa haciéndoles creer que controlan la situación con un sentimiento de autoafirmación: ¿por qué iba a querer dejar de beber si disfruto con ello y no me causa problemas?
Todos hemos visto cómo en un grupo de bebedores que se divierten, de repente, alguno se pone violento injustificadamente. A menudo, el entorno culpa a ese individuo por ser «violento por naturaleza».
Pero lo que ha ocurrido es que el alcohol ha hecho desaparecer sus inhibiciones, dándole una falsa apariencia de valor que libera su violencia. Si el alcohol realmente hiciera felices a las personas, no existirían los bebedores violentos ni infelices. En la sociedad es normal, pero en nuestro organismo no es natural.
Los peligros del exceso de alcohol en nuestro cuerpo
Debemos ser conscientes de que el exceso de alcohol debilita nuestro sistema de forma silenciosa. Se comporta como el «veneno de la euforia» y es tan poderoso que puede llegar a debilitar el sistema inmunológico e impedir la concentración.
Aunque en principio sacia la sed por su contenido en agua, en realidad la potencia. La prueba es que al día siguiente del fiestón, te despiertas en mitad de la noche con la garganta seca.
El alcohol como adicción destruye las capacidades naturales del sistema nervioso que generan seguridad y valor. Las situaciones más extremas no ocurren de un día para otro; es una caída tan gradual que es difícil ser conscientes de la situación.
Las más difíciles de reconocer son las adicciones moderadas. El alcohol se convierte en la «salsa» para relacionarte y para no plantearte los cambios que, por fuerza, nos afectan. La rutina nos hace débiles.
¿Cómo superar el exceso de alcohol?
Una forma de comprobar si existe dependencia es bajar al máximo su consumo. Si esta decisión te hace infeliz, es cuando el alcohol empieza a ser un problema. Debemos entender que combatir el exceso de alcohol es el primer paso hacia una vida plena.
La palabra “alcohólico” está llena de estigmas. Para ayudar a alguien, no se deben utilizar reproches que generen baja autoestima. Un buen lema es: “Tú no has estado abusando del alcohol, el alcohol ha estado abusando de ti”.
Consejos para una decisión consciente
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Valora los pros y contras. Si has tomado la decisión, no vaciles ni cuestiones tu postura.
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Evita la privación. No pienses en que «no debes beber nunca más». Es mejor sentir que es maravilloso ser tú quien dirige sus emociones.
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Supera al «monstruito». Durante los primeros días sentirás que una parte de ti te pide una copa. Es solo una trampa mental que irá diluyéndose conforme retomes el control.
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No te apresures. No esperes convertirte en un «no bebedor» de la noche a la mañana. La fuerza de voluntad se ejercita cada día.
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Rompe asociaciones. Boda, fiestas, vacaciones… Libérate de la esclavitud de las costumbres insertas en la mente.
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No utilices sustitutos. La clave es demostrarte que puedes disfrutar de la vida con plenitud y conscientemente, sin que nada externo llene tus vacíos.
Nunca envidies a los bebedores. Recuerda que bailan al borde de un acantilado, un timo muy ingenioso que nos estafa el placer de ser conscientes de vivir y la seguridad que la inteligencia nos regala. Para profundizar más, puedes consultar la información oficial de la Organización Mundial de la Salud sobre este hábito.




