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Ser muy animal

La vida de las mascotas tiene una mezcla cautivadora de despreocupación y animalidad en estado puro, en comparación con nuestra existencia tan estresada y a la vez tan civilizada …que nosotros hemos convertido en un ideal de vida???

- Basta con contemplarlos unos instantes para sentir su sorprendente sensación de tranquilidad y vitalidad, los animales viven en el Presente, y sólo en el presente.

- No están obsesionados como el hombre por el minuto siguiente, por la huella que dejarán en la posteridad. Tienen la capacidad de vivir con más plenitud. No experimentan ni dudas ni demoras, ni esperanzas frustradas. Para ellos, es una cuestión de supervivencia.

Los animales dan relevancia al instinto y a la experiencia adquirida favoreciendo su capacidad para reaccionar con rapidez manteniendolos a salvo de los estados de ánimo por los que pasa el ser humano cuando la "reflexion" se hace obsesiva o negativa.

-Los animales no conocen la sensación de fracaso. Sus errores o fallos sólo son avatares, accidentes en un camino cuya salida ignoran.

-Los animales se sienten plenos mediante la satisfacción de sus necesidades esenciales: alimentarse, reproducirse y criar a sus cachorros. No son esclavos de sus deseos ni de sus expectativas o de la frustracion por su realización parcial.

-Los animales siempre o casi siempre encuentran una manera de adaptarse al medio y a sus cambios.

No intentan moldear el entorno a su imagen y semejanza, o en función de sus necesidades, sino que adaptan su modo de vida a aquél. Respetan más la naturaleza que cualquier ser humano y no son codiciosos ni despilfarradores.

-Los animales aprenden a luchar por su supervivencia desde su más tierna infancia.

No se encuentran en estado de construcción permanente, tanto física , emocional o psicológicamente, como los seres humanos, estados que en ocasiones nos hace tan frágiles.

Compartir penas y transmitir bienestar...

Los gatos y perros son capaces de compartir con sus dueños las alegrías y, más aún, las penas que les afectan.

Esto es debido a que poseen un olfato y un oído sin igual, ya que son capaces de reconocer las inflexiones de la voz o los cambios químicos (olor, sudoración, etc…), que revelan las emociones humanas: miedo, angustia, enfermedad, tristeza, etc…

Son poco sensibles al contenido del discurso o al motivo de la aflicción del ser humano, pero es perfectamente capaz de percibir su manifestación aunque sea silenciosa.

No hace otra cosa que absorber las emociones que lo rodean con paciente indulgencia. Del mismo modo y aprendiendo de ellos, para asumir situaciones donde no interviene nuestra voluntad, requiere de la tranquilidad del apoyo emocional y no de grandes discursos o consejos.

Es parecido a aprender a escuchar en silencio y responder a su aflicción con nuestra mera presencia física y con los gestos que pueden acompañar y consolar.

La gratitud se aprecia más cuando precede al obsequio...

La mascota siempre celebra el regreso de su dueño:

De la misma manera , aprendamos a expresar nuestra alegría de estar junto a nuestros seres queridos de manera espontanea, sin contrapartida pasada o futura. Sea cual sea nuestra forma de verbalizarla: con un beso, una caricia, una sonrisa…una actitud pacífica…o una mezcla de todo.

Esto no lo resuelve todo, pero permite prevenir tensiones o broncas inútiles que a la larga, minan la comunicación de la pareja y de la familia.

El juego...

Los gatos y perros desde la edad más temprana, muestra su vivacidad y energía que puede tornarse explosiva repentinamente.

Manifiesta su sentido de la observación en el rastreo con la anticipación de movimientos que le permitirán, en principio,"si nadie lo adopta" acorralar a sus presas y satisfacer sus necesidades alimenticias de una manera casi autónoma.

El juego permite a nuestras mascotas, controlar poco a poco sus movimientos y manejar su exceso de energía, calibrando la distancia de los saltos.

Aprende a no arañar…a no morder siempre, o de forma demasiado violenta…el gato en concreto define el “autocontrol” en el terreno que habita, y domina la fuerza bruta ya que la caza no es su única motivación.

Los humanos adultos tenemos esa fatal tendencia a concebir el juego como algo limitado a la infancia.

Como si hubiera una edad consagrada por completo a las actividades recreativas y otra reservada a las cosas serias.

Búsquemos ese estímulo constante para darnos la oportunidad de conservar “ el alma de niño”.

No nos contentemos con lo que ya hemos experimentado y nos gusta , si estimulamos nuevas facultades encontraremos nuevas actividades que desarroyaran nuestros sentidos.

La interactividad de compartir ...

La interactividad que ofrece el juego estimula en nosotros emociones y valores que nos ayuda a cultivar aquellas facetas de nuestra vida que nos convertirá en mejores adultos .

- Enfrentarse a desafíos donde lo que arriesgamos no es importante en nuestra vida cotidiana.

- Ejercer y desarrollar las cualidades requeridas para el juego en cuestión. - Confrontar nuestras competencias con las de otros jugadores y hacer una valoración objetiva. - Desdramatizar algunos problemas en el ámbito inofensivo del juego y enfrentarse”en broma” a obstáculos o situaciones de fracaso. - Desarrollar una forma sana de agresividad, rivalidad y espíritu ganador. - Experimentar la sensación de más o menos dominio que desarrolla la confianza en uno mismo.

"Lecciones que los perros dan a los seres humanos:"

De los perros, lo más bello que podemos aprender sin duda alguna es su forma de amar incondicional con la misma intensidad en cualquier situación .

Ellos no poseen los sentimientos de odio que tenemos los humanos y eso es lo que los hace un gran ejemplo para nosotros. Sabemos que tener un perro, es algo hermoso. Aunque no dejan de ser animales que requieren de una educación puesto que a veces tienen comportamientos salvajes, estar con ellos nos hace sentir su sensibilidad y fidelidad llenando vacios que el egoismo del ser humano crea .

Un hecho, vale más que mil palabras…

Ellos no pueden hablar, pero tienen mil formas de comunicarse.

Todo lo que necesitas saber te lo dirán con una profunda mirada o meneando la cola…siempre encontrarán una manera de llamar tu atención si es lo que pretenden ya sea llegando a cometer travesuras o con gestos inverosímiles.

Ellos poseen el poder de hacernos sentir bien simplemente acurrucándose entre nuestras piernas, lográn captar tu estado anímico y se acercarán de una manera más notable cuando te sientes triste o deprimido.

Instintos...

Los perros jamás reprimen sus instintos.

Ellos nunca se dejan llevar por las trivialidades de su existencia, a diferencia de nosotros que cuando nos sentimos nerviosos, entusiasmados o atemorizados, suprimimos esas emociones y usando el raciocinio .

Confianza ciega…

Los perros tienen una gran confianza en sí mismos les ha permitido perseguir sus presas sin cesar, jugar sin preocupación y al fin y al cabo perseguir sus sueños sin agotarse.

Los humanos deberíamos aprender de su perseverancia y perder la vergüenza de fallar, la mayoria de veces a nosotros mismos .

Los pequeños detalles…

Todos los especialistas del comportamiento coinciden en que, para sentirnos conectados, con nuestro interlocutor, tendemos a practicar el mimetismo.

Por este motivo, con frecuencia, adoptamos la misma postura o expresión facial, o hacemos los mismos gestos que la persona que tenemos enfrente.

Qúe les hace tan encantadores ? = Sincronizan con nuestro estado emocional

Duermen hasta tarde, admiran el paisaje…hacen ejercicio…comen saludablemente…salen de paseo…y sobretodo quieren y protegen a su familia. De esta forma la vida no puede ser mejor.

"¿ Por qué parecerse a un gato?"

La Libertad…es una aventura libre…

El gato es libre, autónomo e independiente…

Hasta de los gatos más sedentarios y mimosos , nos fascina su independencia.

El gato desde temprana edad, aunque no sea mimado o no se ocupen de él siendo una cría , conservará una especie de desconfianza hacia todo lo que no sea felino.

Es capaz de satisfacer por sí sólo sus necesidades básicas(alimentarse mediante la caza, asearse o encontrar un refugio) y esto hace que el gato conserve un temperamento solitario que no le impide cultivar relaciones sociales y obtener de ellas placer y beneficio, aunque no se desarrolle plenamente.

Independencia ...

La independencia no es tanto una elección racional o salvaje como una capacidad asumida.

Depender materialmente de los demás es un obstáculo...

Es difícil realizar los proyectos que nos motivan o tomar los caminos que nos atraen, sobretodo en el plano profesional, cuando dependemos de otros para satisfacer nuestras necesidades primarias.

No depender de nada a nadie supone el cien por cien de responsabilidad de nuestros éxitos y de nuestros fracasos.

Disfrutando plenamente de los primeros y asumiendo los segundos.

Depender emocionalmente de los demás y de su juicio es un signo de debilidad...

Las miradas, que nos dirigen, incluso las más benévolas deberían importarnos hasta el punto de no paralizarnos por completo o de destruirnos si no las tenemos.

Debemos , como los gatos, apreciar y buscar muestras de apego, pero si nos vemos privados de ellas, superar las pruebas y encontrar en nosotros mismos/as los recursos necesarios para sobrevivir.

Saber decir “no”...

 

El gato es paciente pero sabe poner límites a su tolerancia.

Una vez establecidas las reglas de su relación con el otro, no las cambia con facilidad y, desde luego, no se las salta en la menor ocasión.

Todo suceso percibido como desagradable lo integra con rapidez en su memoria y a partir de ahí lo evitará por todos los medios.

De este instinto nace el proverbio popular :“Gato escaldado, del agua fría, huye”... por lo que será difícil cambiar su opinión y modificar su percepción inicial para hacerle cambiar de opinión.

Entendiendo que cualquier individuo o cualquier suceso tiene derecho a una segunda oportunidad, seria importante imitar de ellos las siguientes situaciones...

Evitar los esquemas de repetición de experiencias desafortunadas, en los que algunos se enredan una y otra vez…
Determinar un sistema propio de valores en función de la experiencia; al margen de cualquier marco establecido.
Tener un tiempo propio para evaluar lo positivo y lo negativo identificando lo que aporta en concreto, integrandolas y aceptandolas por la experienciano por conformismo o sumision.
Tener espacio propio...

La libertad que posee un gato no consiste en hacer cualquier cosa , de cualquier modo y en cualquier lugar, sino sencillamente en definir y señalizar su espacio de manera que sean fuentes de eficacia, comodidad y seguridad .

Establece tu propio espacio.. Acota un campo de actividad concreta...

El ser humano gana en serenidad y sabiduría cuando consigue determinar la ocupación o su tipo de actividad en la que resulta más competente y se consagra en ello con plena consciencia a ello.

Ritualiza las actividades más placenteras y /o más productivas...

Seguir un protocolo preciso, permite progresar poco a poco siendo una fuente de satisfacción y seguridad , pudiendo cambiar estas reglas dependiendo de la situacion.

“Somos lo que hacemos de forma reiterada. La excelencia, por lo tanto, no es un acto, sino un hábito”...

Deja tu marca...

Sea cual sea nuestra actividad, impuesta o elegida libremente deja tu marca en ella para que la puedan distinguir.

Fíjate objetivos concretos...

Crear tu mundo aunque puedas parecer “desconectada/o del mundo”.

Estás trabajando en un objetivo o una meta y lo que estás haciendo lo estás transformando mediante tu acción y concentración.

Como el recorrido de un gato, aunque desde fuera puede verse como aleatorio , por lo general siempre tiene un objetivo bien definido.

Transforma las obligaciones en una fuente de placer...

Cuando un individuo domina el contexto y la actividad que practica, actúa de manera más instintiva y libre, cambiando las obligaciones iniciales por experiencias de seguridad y bienestar.

Caer de pie...

El gato si necesita ser el dueño de su territorio demuestra una gran capacidad de adaptación .Manteniéndonos a una distancia razonable de los obstáculos, ni demasiado cerca ni demasiado lejos, tendremos una visión mas clara de la situación para superarlos, no se trata de idealizar un resultado sino de ser eficaces en su solucion.

Sé exigente...

El gato tiene fama de ser un animal exigente pues no permite que se le trate de cualquier manera y no se le domestica con facilidad conservando muchos gustos adquiridos desde su más tierna infancia .

Suele decirse de él que es un animal que le gusta el confort, la tranquilidad y la limpieza…

Su pequeña rurtina, que nadie ni nada le pueda perturbar o ensombrecer.

Se comporta a veces como un “niño mimado” , como un gestor razonable de su existencia : come hasta saciarse…hace ejercicio para mantenerse en forma, permanece limpio , domina su espacio vital… etc…

Todo ello, virtudes que los seres humanos también incluimos en nuestra rutina mundana.

Desde luego no carece de pasiones, pero lo fundamental de su día a día consiste en aplicar las estrictas reglas de la vida a menudo sin excesos.

Y de ello, deberíamos tomar nota. Los gatos gozan de una clara “higiene de vida”.

Aunque la noción del placer no está totalmente excluida de su vida, la manera en que viven los gatos es una autentica apología de las virtudes de la rutina.

 

"La capacidad de crueldad del ser humano es directamente proporcional a su inseguridad..."

Finalmente sentimos que la crueldad que se comete con un animal domesticado no es la misma que se cometeria con un ser humano pues si algo demuestran continuamente es su capacidad de proteger, amar y confiar en el ser humano.

En el caso de los animales salvajes en su conducta no hay la ambición de conquistar espacio o atesorar bienes, si no vivir en equilibrio con la naturaleza utilizando sus propias capacidades de adaptacion para protejer su especie.