Relato Erótico de una escort desde el Paraíso

Aqui les dejamos un relato erótico de una de las escorts...

“Llevaba apenas una blusita de algodón rosa que marcaba de manera sutil mis pechos…la combinaba con una falda corta de lycra que dejaba al descubierto mis piernas delgadas y torneadas.

Debajo sólo unas braguitas diminutas de suave seda rosa…quería ser irresistible como un caramelo de fresa y nata huummmm…qué rica es la vida cuando la sientes desde la entrepierna…no es así??

Ahora ya lo sé!!! Me siento una escort privilegiada…Bienvenida la vida a través de mi vulva…

Me presenté y rápidamente me cogió de la mano y me dijo: “quédate, no quiero conocer a nadie más”.

Yo le acaricié y le dije: “espera…enseguida nos vemos…”

Nos encontramos en la suite Dante. Me encanta el espejo de su dosel y el color rosa pálido de la decoración.

Me tomó de la mano y me mordisqueó la oreja…me abrazó aupándome en su cintura para susurrarme algo al oído…

Pensé que estaba loco. Una sonrisa nerviosa y pícara se dibujó en mi rostro..diciendome:

“Sabes que me gustas, que te deseo…y que no hay nada que pueda negarte”… fue entonces cuando yo le susurré que lo pondría a prueba. Me colocó delante de él y me dijo que quería que notase su abultada entrepierna y que le gustaba emplear ese vocabulario obsceno y grosero.

Me excitó su manera de poseerme. Me pedía con la mirada algo más que simple sexo, así que le propuse jugar y hacer la fantasía de vestirme de chica de servicio.

Me respondió que deseaba ser lo que yo quisiera…así que lo hice…me vestí y me convertí en su ayuda de cámara más servicia, en su escort ideal.

De un modo morboso y provocador me dediqué a seducirlo sin dejarlo acabar…y él me devoraba con la mirada…

Llegó un momento en el que no hacía falta más que nuestras miradas…nuestros gestos y nuestras reacciones…para comunicarnos…

Noté su gran erección…los grititos de placer se escapaban de mi garganta…y confieso que aunque no suelo ser escandalosa,ese hombre resabiado, desde luego, podía conmigo…quién enseñaría a ese condenado a lamer de esa forma? quería chillar de placer una y otra vez hasta quedarme afónica!!!

Sentía como su lengua se iba abriendo paso dentro de mí… hasta llegar a caer desfallecida entre sus brazos. Acariciaba mis senos suave y firmemente jugando con los pezones. Vuelve a escaparse otro gritito de mi garganta , que acallaba apartando los labios de mis pechos e introduciendo su lengua en mi boca.

Los murmullos secos, ahogados por sus besos… terminaron en un gemido inesperado cuando se puso encima mío y me penetró con su miembro….cabalgándome durante bastante tiempo en diferentes posturas…

Como me gustaba cruzarme con su mirada en el espejo de techo, mientras me follaba y me cabalgaba sin parar a intervalos…más intensos y más suaves…mientras hacíamos paroncitos para chupársela y ponernos todavía más a tono…y él me volvía a colocar en posición y seguíamos “dale que dale”…

Yo deseaba entregarme completamente a aquella sensación de ser devorada de placer… quería callar y al mismo tiempo chillar… cuando note que me mojaba y llegaba al clímax y segundos después él también se iba… qué gemidos…era un deleite de sentidos…Qué locura de deseo!!

No sabes cuanto tiempo recordé su piel, su olor…su hambre de mí…de mujer…

Espero volver a verlo algún día, o no…pero algo sé…fue tan mágico que da miedo estropear la sensación de haber estado en el paraíso…