La dieta de la serotonina

LA DIETA DE LA SEROTONINA

Lowry Turner, conocida periodista y escritora en su libro " la dieta de la serotonina " de la editorial Blume nos da las claves para perder peso y sentirnos bien reduciendo peso de una forma gradual en un proceso natural de quemar las grasas, haciéndonos entender que son nuestras hormonas las responsables del hambre, de los ataques repentinos de apetito y de las malas combinaciones de alimentos.

La propia autora cuenta que este libro nace de sus vivencias personales y de sus constantes cambios de peso, de la repercusión social que tiene y también en cuanto a la salud.

Admite que al cambiar los hábitos alimentarios de una forma correcta, una persona puede sentirse no solo más delgada, mejor aspecto y por consiguiente con una mejor autoestima, sino también más llena de energía y sobretodo más estable y feliz. Y es que somos lo que comemos.

Para sentar las bases de esta dieta la autora empezó a estudiar nutrición y más tarde y paralelamente estudió psicología y anatomía.

Esto le dió un amplio entendimiento sobre porqué muchas personas tienen problemas con la comida.

Lowry Turner afirma que comer en exceso es una forma de automedicación, y es un intento de corregir desequilibrios en lo que ella llama las hormonas del factor S (en las cuales más adelante nos adentraremos).

De hecho bases científicas han reconocido que ciertos alimentos estimulan algunas de nuestras hormonas.

El kid de la cuestión está en regular la dieta para regularlas a ellas también. Si las hormonas del factor S trabajan de la forma adecuada perderá peso y se encontrará globalmente mucho mejor.

La dieta del factor S tiene tres objetivos: levantar el estado del ánimo, reducir el apetito y quemar grasa.

Se basa en estudios científicos que demuestran que lo que comemos está directamente relacionado entre las hormonas y los alimentos que consumimos.

Además se ha demostrado que además de quemar grasa, se duerme y se descansa mejor y que el aspecto de la piel, el cabello, e incluso las dolencias del síndrome premenstrual, el síndrome del ovario poliquístico y la endometriosis podrían aliviarse con la dieta del factor S, " la dieta de la serotonina”.

Lo primero que hay que hacer es reducir el consumo de grasas trans (grasas procesadas por el hombre) son grasas líquidas que se convierten en sólidas por el proceso de hidrogenación…productos de ellas son la comida basura, la bollería y las pastas industriales.

Las grasas buenas al contrario de las anteriores ayudan a aumentar la capacidad intelectual; estas grasas “esenciales” y beneficiosas se encuentran en el pescado azul como el salmón, los frutos secos, las semillas y el aceite de oliva.

LowryTurner en su libro, "la dieta de la serotonina "nos da, infinidad de recetas sanas y deliciosas…se trata de añadir a tu dieta alimentos que inciden notablemente en cuatro hormonas clave: la serotonina, la dopamina, la leptina y las adrenales.

No es una dieta milagro, es una dieta que compromete un cambio en el estilo de vida y debe mantenerse de por vida.

La dieta se centra inicialmente alrededor de 14 planes de comidas de hormonas equilibradas, una para cada una de las hormonas del factor S (serotonina).

He aquí los principios del factor S:

1. Comer muchas proteínas magras, especialmente a la hora del desayuno. Eso contribuye a producir abundantes hormonas de la serotonina.

2. Coma cereales bajos en índice glucémico, como la avena y el centeno y legumbres y garbanzos para equilibrar los niveles de azúcar en sangre y así controlar los ataques de hambre y sus hormonas de la serotonina trabajen apropiadamente.

3. Coma frutos secos, semillas y pescado azul como el salmón y la caballa…son grasas esenciales beneficiosas para que su cerebro utilice adecuadamente las hormonas del factor S.

4. Consuma un tentempié a base del factor S por la noche antes de dormir para evitar picotear.

La dieta de la serotonina se centra en cuatro hormonas clave que ejercen una gran influencia en el estado anímico y el peso se trata de:

Serotonina: la hormona del “del buen humor”

Unos buenos niveles de serotonina nos hacen sentir tranquilos, satisfechos y sin ataques de hambre.

Un nivel bajo de serotonina nos hace sentir deprimidos y nos convierte en adictos al chocolate.

La serotonina está compuesta por un aminoácido llamado triptófano, que obtenemos a través de alimentos que ingerimos por ejemplo: aguacate, plátanos, alubias, pollo, huevos, pavo y si tiene que utilizar edulcorantes que sean jarabe de agave (hecho de un tipo de cactus), estevia (se extrae de un pequeño arbusto paraguayo) o xilitol (alcohol de plantas y árboles.)

 

Dopamina: la hormona “motivadora”

La dopamina es una substancia química que se libera en nuestro cerebro en respuesta a una recompensa. Unos niveles bajos en dopamina debilitan nuestros propósitos y nos hace ser compulsivos en el consumo de azucares, tabaco, café etc.... La dopamina está hecha de tirosina. Las mejores fuentes alimentarias son: almendras, plátanos, pescado, soja, sandía…

 Leptina: la hormona de “no tengo hambre”

La leptina la segrega el cerebro durante la noche y le indica que ya tenemos suficiente grasa corporal y reduce nuestro apetito, lo que acelera nuestro metabolismo para quemar cualquier exceso.

Esto es lo que debería hacer, pero si tiene exceso de peso, la hormona trabaja mal y usted se sentirá gordo y hambriento.

No existe ningún alimento que nos ayude a producir más leptina.

No obstante los alimentos ricos en almidón resistente como la avena estimulan el metabolismo y reduce el hambre. Asimismo también podemos hacernos servir de otras hormonas que controlan el hambre como son la grelina (llenan el estómago con alimentos que incrementan su volumen y que llevan un alto contenido de agua y fibra sin elementos grasos).

Los mejores alimentos para estabilizar la leptina son: las legumbres, los huevos y proteínas magras, plátano verde, avena, pescado azul, frutos secos y semillas.

 Hormonas adrenales: las hormonas del “estrés”

Este grupo, que incluye la adrenalina y la hidrocortisona, son bombeadas por las glándulas adrenales.

La cantidad justa de hormonas adrenales nos aporta energía. En exceso, saqueamos la nevera...

Para evitar la sobreproducción de adrenalina e hidrocortisona hay que mantener a raya la glucemia (hidratos de carbono y proteínas).

Las glándulas suprarrenales necesitan una amplia variedad de minerales que encontramos en los frutos secos semillas y ácidos grasos esenciales.

Los antioxidantes y el magnesio de los vegetales de colores vivos y hoja verde y la vitamina C de las bayas de color oscuro también son ideales .

Los alimentos más adecuados para alimentar a las glándulas suprarrenales son: bayas de color oscuro, vegetales de color verde y colores vivos, frutos secos y semillas, pescado azul, vegetales marinos como las algas nori.