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Excitar el deseo en la seducción

EXCITAR EL DESEO

“Seducir con pruebas de nuestra valia ”

Debemos actuar de una forma bien programada para demostrar lo lejos que estamos dispuestos a llegar para conquistar a nuestra víctima y de esta forma acabar con sus vacilaciones y disipar sus dudas.

Cualquier tipo de acto que suponga un sacrificio en nombre de nuestra víctima le suscitará tantas emociones que perderá de vista cualquier otra cosa. ya que es bien sabido que el peligro es extremadamente seductor.

Si llevamos a nuestra víctima a un momento temerario de peligro, a una crisis o a una situación incómoda podremos representar el papel de caballeros galantes y de rescatadores.

La mezcla de emociones y sentimientos fuertes encauzan fácilmente la atracción .

Nuestros actos deben ser absolutamente caballerosos y galantes, de esa forma lograremos ahondar en las emociones y la seducción se elevará al plano espiritual.

Cualquier sacrificio que se haga debe ser visible…gastar más dinero que el permitido, ponerse enfermo, arriesgar nuestra carrera…exagerando al máximo pero sin caer en la autocompasión o alardear de ello.

Nuestras obras nobles y desinteresadas le resultarán irresistibles demostrando nuestra valía haciendo que sea difícil llegar a nosotros pero al mismo tiempo que merezca la pena luchar por alcanzarnos.

“La regresión erótica,( solo para los aburridos/as )"

La forma mejor y más insidiosa de seducir a una persona suele ser colocarnos como el niño.

Al imaginarse más fuerte y con mayor control, se verá atraído a nuestra red. Si subrayamos nuestra inmadurez y debilidad podrá recrearse en ese gran deseo y fantasía de protegernos.

Bajo esa apariencia de falsa inocencia calculada seremos nosotros los que nos estamos metiéndonos bajo su piel y siendo el niño que controla al adulto.

Toda inocencia suscita protección pero no deja de contener una gran carga sexual .

De modo alternativo, también podemos retroceder, dejando a la víctima desempeñar el papel de padre o madre protector/a. En cualquiera de los casos, ofrecemos la fantasía suprema: volver a los recuerdos más arraigados y placenteros: los de la infancia que a menudo también se asocian con las figuras maternas o paternas.

“ Transgredir los tabús para encontrar el yo perdido ”

De adultos, deseamos en secreto recuperar ese yo perdido, la parte más aventurera, más descarada, infantil y poco respetuosa de nosotros mismos.

Nos sentimos atraídos por aquellos adultos que dan rienda suelta a sus “yoes ” aunque supongan algún mal o destrucción.

Resulta tremendamente seductor que nuestra víctima sienta que le hacemos traspasar cualquier tipo de límite ya que la gente desea explorar su lado oscuro.

En el amor romántico no todo debe ser tierno y suave…también podemos insinuar una vena un poco cruel. Un espíritu rebelde y trasgresor hacia las normas sociales no respeta las diferencias de edad, los votos matrimoniales o los lazos sociales .

Cuanto más ilícita parezca nuestra seducción más potente será su efecto.Debemos crear momentos públicos en los que los dos sepan algo que los demás ignoran. Pueden ser frases o miradas que sólo los dos reconozcan.

Debemos llevarla más lejos de lo que jamás imaginaban y de este modo compartir los sentimientos de culpa y complicidad que crearan un vínculo muy poderoso.

“Sublimar el deseo ”

No hay brebaje más seductor que la combinación entre lo espiritual y lo sexual, lo elevado y lo bajo.

Debemos lograr que el final del juego de la seducción parezca una experiencia espiritual, elevando y recreando el placer físico que producira un efecto profundo y duradero.Hablemos del destino, de las estrellas, y tengamos un cierto descontento con las cosas terrenales…de forma que ante esta neblina espiritual nuestra víctima se sienta más deshinibida.

El efecto de la seducción debe culminar pareciendo que se unen las dos almas.

El concepto es :La armonía del Universo y del espíritu se funden en la unión física de dos personas. La seducción no debe apelar únicamente a lo físico, pues eso estimula dudas y crea inseguridades. nos centraremos en algo sublime y espiritual como una experiencia metafísica, o una obra de arte divina y oculta…

“La montaña rusa de la incertidumbre ”

Durante el juego de la seducción, puede que resulte agradable nuestra cortesía al principio pero pronto se vuelve monótona.

La amabilidad pierde pronto todo efecto, aunque puede que al principio atraiga por resultar reconfortante.

El sentimiento erótico depende de la creación de tensión, y si nos mostramos demasiado amables, seguramente nuestra víctima se aleje. Debemos acabar con ese feo hábito de evitar el conflicto, ese miedo a desagradar, esa inseguridad…y surgirán nuevas opciones: la libertad de crear dolor y luego disolverlo mágicamente.

En el mundo actual, se suelen tener muchos deseos de vivir experiencias y emoción, aunque sea negativa.

Por lo tanto, el dolor que le causamos a nuestra víctima es vigorizante, hace que se sienta más viva. Creemos tensión para luego liberarla.Atraigámoslas fijando en ellas nuestra atención para luego cambiar de dirección y demostrar una falta de interés repentina.

Que se sientan culpables e inseguras. Podemos instigar incluso una ruptura y eso nos dará espacio para maniobrar, una reconciliación, una disculpa y una retorno a la amabilidad anterior…eso hará que le tiemblen las rodillas.

Para elevar la carga erótica, es imprescindible crear la excitación del miedo.