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Elegir en pareja

“De la vista nace el amor” es un dicho popular que encabeza la lista de lo que se busca a la hora de elegir pareja, tanto hombres como mujeres buscan a su pareja de acuerdo a ciertos rasgos físicos, de una manera inconsciente o en algunos casos guiados por la moda del estilo de ese momento, sin duda la apariencia física es el detonante de esa primera atracción, pero si desean algo menos pasajero que un “aquí te pillo aquí te mato “ , esta primera aproximación suele ir acompañada de multitud de incógnitas que pueden dar al traste si no se tiene muy claro que las parejas en la actualidad no son ” hasta que la muerte las separe”.

¿Qué buscamos?

Los hombres buscan mujeres guapas, de rasgos proporcionados y las mujeres por su parte buscan hombres fuertes, de rasgos masculinos y atractivos, así mismo los hombres encuentran más atractivas a las mujeres que sonríen con frecuencia, a diferencia de las mujeres, para quienes son más atractivos los hombres serios. También es frecuente que los hombres se sientan mejor con mujeres que tengan de 2 a 4 años menos que ellos, y lo contrario en las mujeres, que buscan hombres más maduros.

Las parejas se complementan, donde uno cuente con un carácter fuerte, el otro un poco menos, ya que los polos iguales se repelen y los opuestos se atraen, pero la mayoría de parejas buscan personas de su círculo social, su mismo nivel educativo o laboral, con la finalidad de convivir en un mismo entorno y que no se les haga difícil adaptarse a una vida diferente; una posición económica estable donde las cuestiones monetarias no lleguen a pesar más en algún momento que el amor.

Que no sean personas inseguras ni dependientes de los padres, que puedan tomar sus propias decisiones y correr riesgos. Los hombres de hoy día buscan mujeres independientes económicamente, donde más que una responsabilidad, sea un complemento para la mutua estabilidad económica. Los hombres enfocan más el aspecto físico, buscan mujeres bonitas y atractivas, sin dejar de lado la educación, pero con un buen físico, tierna y abnegada.

Las mujeres de hoy día buscan hombres preparados, sociables, atentos e implicados en la intimidad, que respete sus gustos, amistades o trabajo Es casi un mito que para las mujeres el dinero sea una prioridad a la hora de buscar pareja, las mujeres buscan a personas con las cuales hagan “click”, es decir que tengan cosas en común o afinidad en los planteamientos futuros. La finalidad de la pareja es ser uno el complemento del otro, buscando y caminando juntos bajo el lema de ser felices. Historias de amor hay miles, aunque no forzosamente se dan por una lista de requisitos, pero es habitual ver gente enamorada y tremendamente infeliz, quizás la facilidad con que los enamorados transigen por situaciones injustas, desvela la soledad en la que están y que sin duda si no la enfrentan Seguirán padeciendo.

En la relación amorosa debería:

-Aceptarse:

Aquellas parejas que viven tratando de cambiar al otro porque hay una lista interminable de cosas que no les encajan, sin duda terminan mal, sin dejar a un lado el trabajo en equipo para corregir aquellas cosas que generen tensión o problemas, el aceptar a la pareja es un sentimiento de complicidad en el amor . Deben existir cosas en común, aficiones, hábitos…por lo general los seres humanos buscan personas afines a su personalidad, la adaptación se refiere a que tenemos que aprender a convivir en pareja, respetando siempre los gustos individuales.

-Respetarse, dar y recibir: El respeto es el ingrediente infalible en las relaciones duraderas. No puede existir nada si no existe el respeto hacia la diferencia de pensamiento o gusto “Te amo, por eso te respeto”. En las relaciones de pareja debe existir la reciprocidad, en el esfuerzo por la búsqueda de armonía y no es un tema de economía, si no el respeto por el camino que deciden tomar juntos, además del propio.

-Confiar: Ir de espía invadiendo la privacidad y el espacio de la pareja crea una gran desestabilidad emocional, comprender que una vida en pareja no equivale a dejar de ser dueños de su propia vida o que la vida de la pareja nos pertenezca.

-Sexo: Hablar de sexo es tan importante como realizarlo, hablar de todo sin miedos, ayuda a que los momentos de intimidad sean cada vez más lo que nos gusta y lo que necesitamos.

-Amar sí… asfixiar no: El amor es el sentimiento de complemento y de conexión de dos seres humanos, pero si se convierte en una necesidad de poseer a la otra persona para poder respirar, se convierte en una piedra atada a los pies, pues no deja el espacio personal que todos necesitamos independientemente del amor que sintamos.

- Discutir con empatía: Dicen que se empieza por dialogar y se acaba discutiendo, pero como en todo hay niveles, aprender a discutir si algo no anda bien, no tienes por qué incluir gritos u ofensas. Comunicarse en pareja es alcanzar acuerdos donde los dos estén conformes con las decisiones tomadas y para ello es imprescindible ser empático con los argumentos del otro.

-Experimentar: No vivir todos los días bajo la misma rutina, aunque no sea posible cambiar la cotidianidad, hacer cosas con un toque diferente, una actividad diferente compartiendo paseos, películas, tapas etc. que también se pueden hacer solos, pero que en pareja crean momentos de complicidad y unión.

-Soñar y compartir: ¿Qué es más importante que soñar juntos? Planificando los sueños a corto, mediano y largo plazo, luchando siempre por convertirlos en realidad y disfrutarlos sin obsesionarnos por los obstáculos que se pudieron haber presentado en el camino. La armoniosa en una relación surge de compartir sueños e ilusiones y de querer caminar juntos. Estar presentes en los momentos importantes y significativos del otro, igual que en las actividades diarias.

-Siempre novios: No existe marido, mujer, pareja, sino novios, logrando conquistarse día a día. Algo que hace que cambien las relaciones de pareja es el nombre que se les ponen, las etapas de noviazgo son considerados por lo general los momentos más felices en las relaciones. Un buen lema es “vivir”, y hacerlo sin miedos y sin reproches, buscando defender su amor por encima de todo. No hay problema por difícil que sea que el compromiso y las ganas de sacar adelante una relación no puedan resolver.

-Ser felices: Existe una gran diferencia entre ser feliz y hacer feliz: ser feliz es un sentimiento de plenitud, y hacer feliz se entiendo por el compromiso de hacer feliz a alguien más. Se es feliz por decisión, no por compromiso. La felicidad es algo que se transmite cuando es sentida y recíproca.

Cosas para fastidiar a tu pareja (o cargártela):

-Desanimar a la pareja: Desilusionar a la pareja o retenerla, no es preocuparse por esta, sobre todo cuando te pide tu apoyo persiguiendo sus objetivos o sus sueños. Siempre que no sea una idea del todo suicida, Reprimir hará que la relación se resienta a largo plazo, paradójicamente dar mayor libertad a la pareja a menudo supone un acercamiento de su parte.

-Dudar de los sentimientos del otro: En una relación feliz, las dos partes saben lo que significan para la otra persona. La duda continuada desestabiliza la complicidad, es importante la comunicación para minimizar las inseguridades y las dudas. Los celos pueden ser excitantes en un primer momento, pero si son continuados crean la sensación de asfixia y por lo general aleja la estabilidad que por necesidad ha de existir en pareja.

-Esconder los problemas bajo la alfombra: Si se esconden los sentimientos o los problemas, la otra persona no sabe lo que pasa por lo que las cosas no mejorarán. No todo en la relación va a ser maravilloso, pero los retos que se enfrenten juntos los harán más fuertes como individuos y como pareja. No se puede solucionar ningún problema si no se le hace frente y las parejas maduras tienen discusiones de adultos y llegar a conclusiones.

-Fisgonear: Una de las claves de una relación es la confianza. No debería hacer falta ponerle contraseñas al móvil ni borrar el historial del Facebook. Las personas que tienen confianza en su pareja deberían ser un libro abierto para la otra persona, por lo que no habría necesidad de ir escondiéndose.

-Echar en cara el pasado: Todos tenemos un pasado que ha hecho de nosotros lo que somos ahora. Algunas experiencias han sido positivas y otras no tanto. No es una forma de arreglar nada usa los trapos sucios de la otra persona como argumento en las discusiones o como excusa para iniciar una disputa.

-Dejar que la relación se estanque: A menudo la intimidad en la cama se construye desde fuera, con gestos románticos y muestras de cariño, de modo que uno sepa lo que significa para el otro, independientemente del tiempo que se lleva en pareja. La felicidad en las relaciones se cimenta sobre la comunicación, la confianza, la lealtad y el respeto mutuo, pero el aburrimiento es un virus que en ocasiones mata.