El sexo y los afrodisíacos

El ser humano ha querido disponer de sustancias con las que se pretende excitar o estimular el apetito sexual, a las cuales llamamos Afrodisíacos o “filtros del amor”.

Estos han sido utilizados a lo largo de la Historia desde la Grecia Clásica hasta la actualidad para incrementar la líbido y para mejorar las relaciones sexuales.

Su vocablo se remonta a la Grecia Antigua y al mito de Afrodita, la diosa del amor, la cual tiene el poder de conceder todos esos beneficios.

Pero los primeros antecedentes históricos que tenemos sobre los afrodisíacos y el interés por estimular el apetito sexual ya se remonta al s XXIII a.C en unos papiros egipcios donde se hallaron recetas de pócimas y ungüentos para estimular el apetito sexual e incrementar el deseo del sexo opuesto.

En el Génesis, también hace otras referencias sobre los afrodisíacos…menta esparcida en el lecho de los recién casados para aumentar la libido, más tarde también usada por las “strigae” o brujas romanas.

En los tratados sobre el Kamasutra sV a.C, para que los recién casados tuvieran largas noches de pasión les recomendaban tomar miel, además de atribuirles cura para la impotencia y la esterilidad.

Está comprobado que no es una cura para ninguno de los dos casos antes mencionados pero en la actualidad se siguen considerando como un activador del placer en las relaciones y lo que también es seguro es que es una gran fuente de vitamina B.

También se hallaron infinidad de recetas que hoy en día siguen considerándose estimulantes ingredientes afrodisíacos como son los guisantes, cardamomos, jengibre , perejil ,pimienta, nuez moscada, clavo, vainilla y canela, especies que aumentan el flujo de sangre en el cuerpo provocando un aumento de calor corporal y su olor lo que provoca apetito sexual.

Incluso hoy en día existen gran variedad de libros especializados en recetas de afrodisíacos.

La materia prima de los afrodisiacos, ya sean plantas o animales, a través de todos los tiempos, tanto en la Antigüedad, en la época medieval y en la actualidad, tienen algo curioso y común y es que recuerda por su forma a los órganos sexuales masculinos y femeninos.

Ejemplo de ello por analogía femenina son las ostras, las almejas y otros bivalvos marinos y por analogía masculina, los rábanos, los ajos, y los nabos…por el parecido comparativo al pene y por ejemplo las habas y legumbres que consideraban muy beneficiosas por su parecido a los testículos masculinos.

La fama afrodisíaca de las ostras comenzó en el siglo II a.C en la época de la Roma Clásica y hoy en día sigue siendo el afrodisiaco por excelencia que suele ir acompañado de vino o champagne.

Las escorts más vip utilizan mucho esta combinación…

En la Roma Antigua la trufa era considerada afrodisíaca ya que pensaban que su contacto con la piel la hacía más sensible al tacto y ésta, como el chocolate negro, que en su composición contiene serotonina y feniletilamina contienen antioxidantes, además de levantar el ánimo y contener algo de cafeína…propiedades perfectas para estimular la lívido…siguen usándose en la actualidad como afrodisíacos.

Analogías afrodisiacas…

Durante la Edad Media se utilizaba muchísimo la harina, llamada “salep” que se extraía de los tubérculos de la raíz de la orquídea y se usaba como afrodisíaco.

También el espárrago que actualmente está considerado un estimulante sexual porque tomado en altas dosis provoca unas leves sensaciones en el canal urinario y que posee una denotada forma fálica.

El ginseng “el producto estrella “en China, cuya planta raíz adopta formas extrañas y caprichosas nos haría imaginar a una figura humana en diferentes posturas, es usada como un potente vigorizante y también como un estimulante de la líbico.

Como curiosidad, otro potenciador sexual tradicionalmente utilizado era el polvo de catáridas, una substancia que se extraía de las alas de una mosca verde (Litta vesicatoria) que vive en árboles frutales y rosales.

El extracto de la catárida produce cierta irritación en las vías urinarias y estimula el deseo sexual. Su uso prácticamente ha desaparecido porque usado en grandes cantidades podía ser altamente tóxica.

Otra de las substancias más utilizadas para estimular la práctica de sexo era el almizcle, que en la actualidad continua y se usa en la alta perfumería.

El almizcle es un extracto de secreción olorosa que contiene los testículos de ciertos animales .

En la actualidad NO se recomienda el uso del almizcle por razones de ética a pesar de sus propiedades afrodisíacas ya que supondría el sacrificio de muchos animales y podría poner en riesgo de extinción a algunas especies.