El e-mail o el whattsap nos enmudecen

whatsapp enmudecen

¿Nos resulta forzado llamar? ¿Nos sentimos invadidos si nos llaman? ¿Porque preferimos e-mail o whattsap?

¿Está de moda el minimalismo sociológico?

Nos pasamos horas configurando el correo, el whattsap y el chat interno de nuestros Smartphone y sólo después nos preguntamos: ¿Cómo se hace para llamar?... recurrimos por cualquier vía a cualquier tipo de mensaje escrito antes de llamar…

En esto no estamos solos, esta fobia afecta a tantas personas que ya la han bautizado como telenofobia. Consiste en evitar las llamadas por miedo a no saber qué decir, a los silencios incómodos, recibir malas noticias o a que la conversación invada nuestro espacio.

Es un signo de la individualidad de los nuevos tiempos donde la tecnología facilita nuestro trabajo. El problema es confundir la agilidad que nos da la tecnología con la forma de relacionarnos interpersonalmente, haciendo de un escueto mensaje decorado con emoticonos a modo de disculpa rápida, una forma de superficializar la interacción que los seres humanos necesitamos para crear, descubrir, relajarnos etc…

Cuanto menos nos llamamos y más nos escondemos tras los “me gusta” o los mensajes de 140 caracteres, más frío resulta todo, es el problema de querer estar en todo pero solo un poquito.

Nadie ignora que si envías un Whattsap y el otro está conectadísimo, si en diez minutos no contesta, es que te está haciendo “la cobra”, y eso es un nuevo código.

Es tentador solucionar algunos asuntos por vía virtual, pero cortar por Whattsap con la pareja es inaceptable. Si hubiese una aplicación para romper analógicamente la otra parte tendría que tener otra para contestar,” si su deseo es desaparecer, podrá hacerlo sin trámites “.

Whattsap y el peligro de los mensajes bomba:

La fusión nocturnidad+alcohol+teléfono amenaza la paz de tu vida social hasta el límite de perturbarnos el día después cuando revisamos el móvil. Para controlar las huellas de los desastres hay que mantener las distancias, y en ese camino cualquier intento de comunicación que tenga lugar después de las 22.00 horas es un paso que solo se ha de dar si es cuestión de vida o muerte.

Una aplicación llamada: Designer Dialer es el único aliado posible, cuando te ves incapaz de controlar las ansias de comunicación con el prójimo a partir de ciertas horas de la noche. Te ayuda haciendo de mordaza bloqueando los contactos de riesgo, aquellos números a los cuales bajo ninguna circunstancia querrás haber enviado un mensaje en horas intempestivas con contenidos de los que te costara disculparte. Cuando te hayas bloqueado el número si deseas enviar un mensaje, el teléfono te enviará una alerta con el texto: ¡No debes mandar el mensaje!... ¿No es maravilloso?

Para la incontinencia whattsapera, también e-mail google ha diseñado un censor. El gran invento de Mail Google Lab consiste en hacerte resolver varias operaciones matemáticas antes de permitirte oprimir el botón de enviar. Esta operación se activa a partir de determinadas horas de la madrugada.

Luego está iDrunk, una aplicación para iPhone pensada para esas conversaciones larguísimas y sin sentido que mantenemos en las noches de bajón con o sin alcohol de los viernes y sábados. La aplicación sólo te deja hablar con los contactos que previamente has marcado como tus amigos del alma, esos que te aguantaran casi cualquier cosa. No olvides no incluir en esa lista cualquiera susceptible de convertirse en un o una ex, jefes, etc...

Pero si aún lo dudas quizás pueda detenerte viendo en qué nos convertimos pasadas las tres de la madrugada con teléfono y copa en mano, consultando la página web Text from last night (mensajes de anoche):www.textsfromlastnight.com, donde se recopilan mensajes que nunca debieron ser enviados. El resultado es una galería de incalculable valor, tanto sentimental como antropológico además de hacerte consciente de cómo pueden llegar a convertirse en armas de exterminación masiva los Smartphone.