Cuando el sexo no funciona

Sexo no funciona

La falta de deseo, son los principales factores que propician la separación sexual de las parejas, existen muchos factores que hacen que el sexo vaya desapareciendo, y no estamos hablando de que el amor haya terminado, si no que el cansancio, la rutina del día a día, desconfianza, inseguridad, cambios físicos, van deteriorando la relación.

No son los momentos puntuales y específicos en que la intimidad sexual pasa a un segundo plano, por el nacimiento de un hijo, o períodos en que una depresión o cambios hormonales pueden afectar el deseo sexual, si no la falta de comunicación que es el principal efecto secundario de la rutina y una barrera que complica las situaciones.

Una buena relación lleva además de sexo, la comunicación, complicidad, amor, aceptación, etc... por los cuales si el sexo no funciona, no por ello deja de existir la relación en pareja, pero igualmente una relación amorosa no es viable sin pasión y deseo.

Estos sentimientos demuestran de manera espontánea la necesidad del amor mutuo, resolviendo muchos conflictos, que suelen enfriar las relaciones, perdiendo la chispa que en los primeros años de relación estaba presente.

La sexualidad no es diferente a otros tipos de necesidades físicas puesto que la satisfacción de la misma no calma el deseo, y es que mientras más relaciones de tipo sexual se vivan, más intimidad sexual solicitará el cuerpo.

De la misma manera mientras menos relaciones sexuales sucedan, el cuerpo solicitará cada vez menos, pudiendo llegar a ser relegado el deseo sexual a un plano puramente ocasional o estacional.

Mantener la llama de la pasión encendida es vital para no caer en estados de apatía sexual, la complicidad y la pasión en el sexo no son una situación mágica o que surja porque sí. El deseo tiene que trabajarse en pareja para que no se apague con el paso del tiempo, es importante buscar la complicidad y para esta química no sólo es necesario potencia sexual si no el equilibrio del resto de aspectos de la relación personal.

Compromiso e intimidad:

Una pareja convierte su vínculo de amar y ser amado en un compromiso cuando desea que perdure en el tiempo. El esfuerzo por mantener viva la unión ha de estar en equilibrio en ambos con amor, confianza y respeto.

Este acercamiento mutuo debe estar siempre presente ante cualquier problema o adversidad que surja a lo largo de la relación

Comunicar con palabras:

Es importante hacer sentir a la pareja cuanto y como te gusta y lo sensual que lo/la encuentras, este interés demostrara tu necesidad sexual por él/ella, acercándote a su persona.

Los detalles si importan:

Lograr la complicidad con pequeños objetos, frases etc…le recordara que piensas en él/ella, y aún cuando no sobre tiempo para estar juntos, lograrás que se haga latente la necesidad de su compañía y su intimidad.

Pasión y deseo:

El sexo como penetración es básico en las relaciones de pareja, pero no se puede confundir como lo único importante.

Aún cuando exista poco tiempo es importante conversar, abrazar, acariciar, relajarse y confiar el uno en el otro conscientes de que aun cuando el espacio sea breve debe ser de calidad.

Siempre se ha de planificar una salida o un espacio íntimo, donde poder estar tranquilos, sin pensar en el reloj.

La decisión de que una relación funcione o no, depende sólo de dos, lo importante es tener ganas y ponerse manos a la obra.