Cómo llegué a ser una escort

Cuando llegué a Barcelona, venía rebotadísima de mi familia y bastante sola.

Ciertamente tenía ganas de perderme en una gran ciudad y empezar de cero…exactamente no sabía de qué…pero deseaba saber qué era eso de una vida intensa y autónoma...

Encontré trabajo en una cervecería, justo todo lo opuesto a lo que había estudiado(bellas artes) pero de momento no tenía planteamientos de futuro ni nada de eso.

En fin, después de varios días de meter la pata a lo ganso, empecé a defenderme bastante bien ,aunque el trabajo era agotador... pero por otro lado el sector de la hostelería y la noche, hizo que en pocos días ya hiciera amigos.

La verdad es que me lo pasaba muy bien…la gente suele agradecer la buena onda con buena onda, y sobretodo me relajé de mis tensiones.

Un buen día apareció el jefe con una chica muy extremada, y nos la presentó como su hermana.

Ahí empezó el desastre, ella venía a rentabilizar el negocio. Se acabó el buen rollo y se convirtió en una autentica cervecería inglesa.

Ya no se podía hablar con los clientes, no se podía tal…no se podía cual…y claro cumplió mi contrato, me dieron las gracias y me dijeron que ya me llamarían para más adelante.

Bueno la verdad es que me enfadé un poco, pero luego pensé …y qué!! No pasa nada!! Buscaré otro trabajo!!... faltaba más…

Fui a varias entrevistas y nada de nada. Una cosa es que solo necesite lo básico para sobrevivir y otra muy diferente era tener que pedir dinero a mis padres para subsistir.

Así que empecé a llamar a amigos a ver si sabían de algún trabajo que se ganase lo suficiente como para no pedir en el metro .

Fue entonces cuando una amiga que había conocido en la cervecería, me comentó que ella trabajaba en una barra americana y que lo mismo me darían trabajo como camarera.

Cuando entré en el local aluciné…la barra estaba llena de espejos con luces rojas y azules…(una horterada tremenda)… y me dijeron que podía empezar en el momento que quisiera y que además del sueldo tendría una comisión por las copas que me invitasen.

Así que me pasé el día flipando con las chicas y con los clientes…(allí parecía todo tan desinhibido)…luego empezaron a invitarme copas a mí también y acabé alternando igual que ellas…pero sin más!!...

Día a día me hice mi lugar allí …todo transcurría con bastante normalidad en mi vida hasta que le conocí…era un tipo que con solo verle me atrapó…él parecía pasar de todo pero al mismo tiempo sabía de todo.

Por supuesto todo el mundo lo saludaba de muy buen rollo y los besos y apretujones con las chicas, lo hacían de los de la casa.

En cuanto me vió, se acercó a mí, mirándome descaradamente con una gran sonrisa haciendo comentarios pícaros…que si mi cara de novata… que si el peligro de mis piernas… y dándome consejos muy locuaces sobre el local…

En fin…me enganché con ese estilo, tan de vuelta de todo.

Quedábamos para ir a cenar…pagaba las salidas para irnos de fiesta…hicimos varios viajes…realmente él me enseñó a ser una mujer muy femenina, a pesar de que yo era tremendamente práctica.

Recuerdo que tenía un apartamento guapísimo con una bañera inmensa y una música espectacular…el sexo con él fue un descubrimiento cada vez más excitante y me moría por verle aullar de placer.

No hubo un lugar donde no lo hiciéramos…me pasaba el día pidiendo consejos eróticos a mis compañeras de la barra para sorprenderle y lo que al principio era un juego donde yo me lo pasaba pipa.

Pasó a ser un deseo incontrolable de estar todo el día pegada a él (suele pasar que con hombres que tienen tanta vocación de príncipes azules, ese es justo el momento donde se acaba la historia).

Un buen día llegó al local, una chica nueva que además era stripper: imagen exótica, más o menos 1,80 , rubísima, putonísima y guapísima…y claro…normal que se la mirase.

Él empezó a tener viajes imprevistos, un trabajo súper complicado, no era tan cariñoso... argumentaba la cantidad de situaciones problemáticas que le surgían y que provocaban que no tuviera ni un hueco para vernos últimamente( me sonó a excusa de portero ).

Cuando hablaba con él, no era capaz de preguntarle lo que era evidente para todos, y … en fin…nos fuimos distanciando...

Estaba muy triste porque no entendía ese cambio tan radical.

Me sentía expulsada del paraíso sin explicación alguna…y no podía asumir el hecho de no verlo más. Deseaba que me dijera algo, para no sentirme como quien espera un tren en vía muerta…

Hasta que una de las chicas me dijo…pero guapa no te das cuenta que cuando él no viene…”la bombi ” tampoco??....normal!! a Paco le gusta la novedad y como es así de pijo , no se conforma con pagar un polvo…quiere sentir que enamora…y claro te sube al cielo , te adora como si fueses una diosa, luego encuentra a otra que le hace “tilín” y bajas en picado.

Paco es un gran seductor y por no darte el palo de decirte que le gusta otra…anda haciendo esos jueguecitos “del gato y el ratón” para que te canses tú. Pero bueno…no te preocupes que tíos hay muchos y al fin y al cabo, dudo que esta sea su mujer definitiva. A él le gusta palomitear…ya sabes!!...

Y dándome una palmada en la espalda me dijo :

Aprende, mona, que este es un sitio de paso para ellos, y para nosotras también tendría que serlo…y eso de que el amor se encuentra en cualquier lugar…al menos en esta calle no es así…

El amor se busca cuando lo necesitamos y aquí sólo se busca diversión, sueños y entretenimiento,¿ lo sabes?… pues no lo olvides.

Me quedé hecha mierda y desperté de mi película tipo “pretty woman”. Entendí que él me veía como un ligue pasado al cual “adoraba pero....." ¡¡¡qué tontería!!!...

Después de un buen tiempo…y después de haber ahorrado lo suficiente me fuí del local dejando atrás, recuerdos, anécdotas e historias…entre ellas esta, aunque no todas con un final tan mediocre.

Quería volver a estudiar y acabar temas, pero ya me había acostumbrado a la independencia y el rollo de la familia, aunque los quería muchísimo, no me apetecía nada.

Decidí que mi futuro, que siempre me había agobiado bastante, lo tenía que plantear desde mis propias vivencias y que las ideas preconcebidas de la sociedad sólo me llevaban a asfixiarme como cuando vivía con mi familia y anhelaba mi libertad , o a engañarme como con Paco.

Somos un montón de personas en este mundo tratando de hacernos la vida llevadera y cómoda y no es fácil saber qué es lo mejor para nosotros y para los demás, por lo que decidí hacer siempre lo que YO considerase que me convenía o apetecía sin molestar a nadie, pero sin esperar que nadie llene esa parte de seguridad, alegría y esperanza…

No sé? Llámalo vivir con autonomía.

Ahora soy escort a tiempo parcial ... y aunque me queda todavía un año para acabar mis estudios , ya estoy haciendo planes para mi futuro y la verdad, lo llevo muy bien...

A mis clientes los asumo como amigos a los que hago disfrutar y ellos a mí, sin buscar más complicaciones.

Intento tener siempre claro que ni ellos me definen a mí, ni yo soy nadie para definirlos a ellos.

Compartimos un rato de placer que nos satisface a los dos, cada uno por sus motivos.

Asumir mi propia historia me ha hecho más segura , y procuro disfrutar de todo lo que hago, así que cuando siento que algo no funciona o no me gusta "no lo hago" , procuro hacer siempre lo que mi intuición me dice que debo hacer: almenos si me equivoco tengo el consuelo de que además de que he vivido, he aprendido.

Esta es mi historia: la que explica cómo llegué a ser lo que : soy una escort ,porque así yo lo quiero ....