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Comer sano es la dieta

Nuestros antepasados no sabían lo que eran los azúcares añadidos. La mayoría de los hidratos de carbono los obtenían a partir de frutas y verduras, muy pocos se obtenían de cereales en grano y ninguno en absoluto de harinas refinadas.

La obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares son conocidas como “enfermedades de civilización”. Empezaron a ser un problema cuando la agricultura permitió la producción de almidones y azúcares hace unos 10.000 años.

No hay pruebas sólidas que demuestren que la grasa alimentaria o las calorías procedentes de la grasa provoquen un aumento de peso, cáncer o enfermedad cardiovasculares

Un gramo de grasa contiene más calorías que un gramo de hidratos de carbono o de proteínas, pero no necesariamente los alimentos con grasa el organismo los convierte en grasa. Muchos alimentos ricos en agua, fibras y proteínas contienen mucha grasa, por ejemplo, el pescado, la carne, los huevos, los frutos secos y las semillas; todos contienen muchas grasas.

Sin embargo, las dietas reducen la ingesta de grasa (agua fibra y proteína), por otros menos saciantes, pero bajos en grasa, como los almidones y el azúcar, con lo que los ataques de hambre y el desequilibrio hormonal que general en el organismo transforman el metabolismo en un carrusel desquiciante y sin lógica.

Entendamos los azúcares:

El vínculo entre el consumo de azúcar y las enfermedades cardiovasculares es más claro que el vínculo entre las enfermedades cardiovasculares y el consumo de grasas saturadas de origen animal.

Edulcorantes son más rentables y habituales que nunca y nos referimos a edulcorantes a substancias como el azúcar, el jarabe de maíz rico en fructosa, el jugo de caña evaporado, etc…no se incluye en este peligroso listado los azúcares que contienen los alimentos naturales como la fruta, los edulcorantes naturales o la estevia.

Los alimentos a los que se les retira toda la grasa no saben bien. Y cuesta mucho vender comida que sabe mal. Por lo tanto las empresas de alimentación eliminan la grasa de los alimentos, añadiéndoles edulcorantes, incluso aunque no sepa dulce. El sabor lo complementan con productos como: azúcar, azúcar de caña, de dátil, de remolacha, de uva, glas, moreno, turbinado, granulado, maltosa, zumo de fruta, sirope de agave, sorbitol, miel, malta, lactosa, fructosa, dextrosa, melazas, glucosa, sucralosa…

Estudios dietéticos demuestran la naturaleza adictiva del azúcar, como acurre con otras substancias como la cocaína o la nicotina, con sus consiguientes efectos de síndrome de abstinencia.

Entendiendo la Dieta Sana:

El objetivo de la alimentación sana es mejorar nuestro estilo de vida, no eliminarlo, por lo que un estilo de vida más sano no significa gastar más tiempo y dinero en comida.

Cuanto menos elaborado este un alimento, (verdura, carne, pescado, huevos, fruta, frutos secos y semillas) más sano es.

-Verduras sin almidón ( hidratos de carbono sanos)

-Proteínas de alta densidad nutricional.

-Grasas integrales.

-Frutas bajas en fructosa.

Hidratos de carbono sanos:

Las verduras sin almidón son todas aquellas que pueden comerse crudas, por ejemplo: las espinacas, la col rizada, la lechuga, las cebollas, las zanahorias, etc… en general, todas las que puedes poner en una ensalada, y comerse crudo son verduras sin almidón, y son excelentes tanto frescas como si son congeladas.

Las verduras con almidón son las que no pueden comerse crudas, como el maíz, las patatas, tubérculos, etc…

Proteínas sanas:

Cuando hablamos de ingerir proteínas de calidad, automáticamente pensamos en la carne que posee una alta densidad nutricional y es una fuente fantástica de vitamina B12; sin embargo, el pescado también lo es.Su consumo habitual puede reducir el riesgo de padecer muchas de las enfermedades heredadas de la civilización.

Además de las proteínas animales, el caso del “tofu” es un alimento fácilmente digerible que ayuda a eliminar el colesterol, una autentica proteína vegetal que se extrae del cuajo de la soja, llamado también “el queso de los vegetarianos”.

Las proteínas saciantes, nos mantienen colmados y permiten que el cuerpo conserve el tejido muscular y queme grasa, elementos fundamentales para la salud y la forma física a largo plazo.

Grasas sanas:

Si consumimos regularmente un exceso de almidón y azúcar, el organismo quema azúcares y almacena grasa, si reducimos la ingesta de azucares el organismo quema las grasa pues su fuente preferida de energía (azúcar), no la encuentra.

Comer grasas integrales en lugar de azúcares y almidones nos sacia y el organismo quema grasa corporal de manera saludable.

Aunque hay muchas fuentes saludables de grasas integrales, almendras, avellanas, anacardos, coco, nueces, nueces de Brasil, pipas de girasol, semillas de sésamo… el cacao está repleto de fibra saciantes, vitaminas y nutrientes esenciales, las semillas de lino y chía son fuentes ricas en fibra, vitaminas y minerales, además de omega-3, unas grasas especialmente beneficiosas para la salud cardíaca, metabólica y neurológica del ser humano.

Frutas bajas en fructosa:

No todas las frutas son iguales, algunas bayas y los cítricos (pomelo, naranja) contienen proporciones de nutrientes más saludables que otras, como las manzanas, los plátanos o las uvas.

Algunas de las frutas bajas en fructosa son, arándanos, moras, albaricoque, cerezas, frambuesas, guayaba, lima, limón, naranja, nectarina, melón, melocotones, papaya, etc..