Para más información llama ahora y te informamos 93 602 4849 657 430 209

Carmen Amaya

Carmen Amaya es uno de los iconos del baile flamenco, revolucionando la expresión del baile folclórico que hasta entonces se acostumbraba, con un instinto más pasional, marcando la fuerza y el orgullo de la cultura gitana.

Aunque no se sabe con exactitud la fecha de su nacimiento parece ser que 1918 es la fecha con más probabilidades de ser la real.

Carmen aprendió a bailar y a cantar en las calles donde se ganaba algo de dinero junto a su padre.

Le pusieron el mote de la Capitana. Con seis años debuto en el restaurante “Les Set Portes “de Barcelona pero fue bailando en el teatro “La Taurina” de Barcelona donde fue descubierta por el crítico Sebastián Gasch, que le supuso el reconocimiento y una ascensión meteórica en su carrera

“De pronto un brinco. Y la gitanilla bailaba. Lo indescriptible. Alma. Alma pura.

El sentimiento hecho carne. El “tablao” vibraba con inaudita brutalidad e increíble precisión.

La Capitana era un producto bruto de la Naturaleza. Como todos los gitanos, ya debía haber nacido bailando. Era la antiescuela, la antiacademia.

Todo cuanto sabía ya debía saberlo al nacer.

Prontamente, sentíase subyugado, trastornado, dominado el espectador por la enérgica convicción del rostro de La Capitana, por sus feroces dislocaciones de caderas, por la bravura de sus piruetas y la fiereza de sus vueltas quebradas, cuyo ardor animal corría pareja con la pasmosa exactitud con que las ejecutaba.

Todavía están registrados en nuestra memoria cual placas indelebles la rabiosa batería de sus tacones y el juego inconstante de sus brazos, que ora levantábanse, excitados, ora desplomábanse, rendidos, abandonados, muertos, suavemente movidos por los hombros.

Lo que más honda impresión nos causaba al verla bailar era su nervio, que la crispaba en dramáticas contorsiones, su sangre, su violencia, su salvaje impetuosidad de bailadora de casta”

En 1929, formaba parte del cartel del tablao Villa Rosa, que regentaba, en Barcelona, Miguel Borrull,

En 1930 actuó en la Exposición Internacional y hace una gira por toda España con la compañía de Manuel Vallejo, a su regreso a Barcelona y recomendada por José Cepero en el Teatro Español.

En 1935, Luisita Esteso la presenta en Madrid en un espectáculo del Coliseo y el mismo año trabaja en los teatros madrileños de La Zarzuela, con Conchita Piquer, Miguel de Molina, y en el Fontalba., y toma parte en Barcelona en una revista musical.

Actuar en la película” La Hija de Juan Simón”, con Angelillo, pero fue después de su interpretación en la película “María de la O” en la que comienza una nueva gira por las provincias españolas, la Guerra Civil Española la sorprende en Valladolid y obliga a que la compañía se traslade a actuar a Lisboa, saltando el charco con su padre, el equipo, y el Pelao Viejo.

Debuta en el teatro Maravillas de Buenos Aires con un gran éxito y expectación del público, en compañía de Ramón Montoya y Sabicas.

Después de un año en el Maravillas, realizó una gira de cuatro meses por las ciudades del interior de Argentina, regresando de nuevo a los escenarios de Buenos Aires.

Pero su gira seguiría (1936/1940) por el mundo entero en países como Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Uruguay, México, Venezuela, Londres, Paris.

Realizó películas en Buenos Aires junto a Miguel de Molina y fue admirada por los músicos Arturo Toscanini y Leopold Stokowsky, quienes hicieron de ella públicos elogios.

Actuó en 1941 en el Carnegie Hall de Nueva York, con Sabicas y Antonio de Triana.

Cuentan que hizo una hoguera para hacer unos espetones de sardinas con unas mesitas de la suite Imperial del Waldorf Astoria, valoradas en más de 1800$ de los de la época.

Quizás por su naturaleza tan salvaje como el del nuevo mundo, el entonces presidente de los Unidos, Franklin Roosevelt, la invito a actuar en una fiesta en la Casa Blanca, también Roosevelt le regalo una chaqueta bolera con incrustaciones de brillantes.

En 1942 Carmen es una atracción en el Hollywood Bowl con una versión de “El amor Brujo “de Manuel de Falla con la Orquesta Filarmónica ante un auditorio de veinte mil personas, fue portada de revistas, grabó para compañías discográficas e intervino en gran cantidad de películas.

Actúa en el Teatro de los Campos Elíseos de París, más tarde en Londres y en Holanda, sigue con México y otra vez a Nueva York y Londres, para continuar por Sudáfrica y Argentina, y de nuevo volviendo a Europa.

Convertida en una estrella internacional decide volver a España en 1947 en el Teatro Madrid, con el espectáculo “Embrujo español” donde la leyenda de su genialidad siguió creciendo con historias pintorescas y difícilmente demostrables.

En 1948 Obtiene un clamoroso éxito en el Princess Theater de Londres.

En 1950 recorre Argentina en su gira por América .En 1951 baila en Roma y en Barcelona en el teatro Tivoli, continuando en Madrid, París, Alemania, Italia.

En Londres recibe la felicitación de la Reina, apareciendo el evento en diferentes publicaciones.

Siguen sus giras por todo el norte de Europa y toda América, con grandes triunfos como el de Westminster Theater de Londres y el del Teatro de La Zarzuela de Madrid en 1959.

Su última película fue “ Los Tarantos”, de Rovira-Beleta en 1963, año en el que muere a los 45 años por una afección renal.

Su muerte, impactó a todo el mundo flamenco y en particular a la comunidad gitana que convoco a gitanos de España y Francia, a su entierro.

Sus restos descansan en Santander junto a los de su marido

En 1966, se inauguró en Barcelona su monumento, en el parque de Montjuic. En Buenos Aires le dedicaron una de su calle.

Los maestros León y Solano compusieron la copla “Aquella Carmen “en su memoria.