Bettie Page reina de las pin up

Fue la musa del glamour y el erotismo de los años 50 convirtiéndose en un símbolo sexual o “la chica con la figura perfecta”.

Bettie Page nació en Nashville, Tennessee en 1923. Su madre era medio cherokee y su padre abusaba de sus hermanas por lo que parte de su infancia se vió fuertemente afectada por ello y por la soledad criandose en un orfanato por los continuos problemas de sus padres.

Con el divorcio de éstos, en la adolescencia, su vida comenzó a reequilibrarse, estudiando para maestra con una beca. Se casa por primera vez y su afición por el cine la hace prepararse también para ser actriz.

Al licenciarse su marido al acabar la guerra, los celos de él hacen imposible la convivencia por lo que pide el divorcio y se traslada a Nueva York para trabajar y estudiar arte dramático. Bettie unía una figura espectacular con el encanto y la sensualidad de su carácter teatral y desinhibido, y después de intentar encontrar su lugar en la gran pantalla del Hollywood de los años 50, y no conseguirlo comenzó a posar para las polémicas sesiones de fotografía erótica.

A través del fotógrafo Irving Klaw, Bettie adoptaría el inconfundible look que la inmortalizaría, su maravillosa melena oscura y el flequillo tipo Cleopatra que la convertiría en la imagen fetiche para la cámara.

Como de arte se trata sus poses con vestuario de cuero y tacones de aguja la convirtieron en la primera estrella del sadomasoquismo y la “Reina del Bondage” o “el ángel negro”.

Fue portada en enero de 1955 en Playboy, convirtiéndose en la señorita Playboy de ese año, haciéndose legendarias las fotos de su desnudo completo en las páginas centrales de la edición

Pero entre los años 1947 y 1957 en plena guerra fría, los políticos comenzaron a manipular la sociedad americana con el miedo a una invasión de las ideas comunistas frente a los valores puramente americanos.

La máxima tensión se produjo con el senador Joseph McCarthy entre 1950 y 1954 produciéndose las famosas “caza de brujas “en el cine de Hollywood, además de imponer reglas de conducta morales que coartaban la libertad de los ciudadanos, pretendiendo defender la seguridad nacional o la eliminación de la delincuencia juvenil.

La censura se cebó tanto con el cine como con las revistas que incluían fotos de desnudo o poses demasiado eróticas, por lo que en esos años los contenidos de las revistas se mezclaban o se camuflaban para evitar un sistema retrogrado que hizo mucho daño a artistas de todos los campos.

En ese contexto de la sociedad, Bettie trabajaba con el fotógrafo Irving Klaw entre 1952 y 1956, que fue arrestado por presunta distribución de material pornográfico. Irving Klaw empezó junto a su hermana Paula en una tienda sótano de Manhattan donde vendía libros usados y fotografías de deportistas, de músicos y de las estrellas de Hollywood pero las imágenes de señoritas ligeras de ropa se vendían con diferencia muchísimo más, por lo que buscando más material, llegaron a producir sus propias sesiones fotográficas para proveer a su público de lo que buscaban: bellas y femeninas mujeres con las que poder soñar sus fantasías eróticas.

La venta por correo a través de catálogos con imágenes de sus modelos, crecieron exponencialmente por la confidencialidad de las peticiones de sus clientes, que sin tapujos solicitaban sus preferencias, en ocasiones poco habituales como que las pin-up se pegaran o estuvieran atadas, o con arneses de pony, como en el Bondage.

Bettie Page declaró ante el tribunal acerca de Irving Klaw, “me pareció un hombre que estaba muy ocupado con su trabajo, pero que disfrutaba con lo que hacía. Le dedicaba horas y horas, siempre atareado en embellecer a las chicas”.

Muchos de los negativos de sus fotos fueron quemados y la circulación de esas fotografías se declararon ilegales, a pesar de ello se estima que existen alrededor de 20.000 fotografías de Bettie.

La carrera de Bettie Page se terminó súbitamente hacia 1958 cuando fracasa su segundo matrimonio y se sumerge en una gran crisis personal, que unido a los problemas con los tribunales por sus imágenes, explica su desaparición del mundo de la fotografía artística erótica.

Cambia por completo el rumbo de su vida, en un viaje a Florida convirtiéndose al cristianismo en 1960 en el Templo Bautista de Key Wes con el pastor Morris Wright, llegando a ser misionera en Angola.

Vuelve a casarse por tercera vez pero es diagnosticada de esquizofrenia aguda hacia finales de los 70, estuvo ingresada en sanatorios psiquiátricos. Arrestada por una discusión con su casera, es declarada enferma mental, pasando sus últimos años en Los Ángeles con su hermano.

A principios de los 90 su figura es revindicada como un verdadero icono desaparecido del Pop Art y sus fotos y películas que desde los años 80 se volvían a publicar como iconos sexuales, empezaron a darle sus derechos de imagen,¡ claro está !, mediando abogados y Hugh Hefner dueño de Playboy.

Desde los 80 la imagen de Bettie Page se convierte de una simple modelo de pornografía masculina a Sex Simbol llena de glamour y gracia natural.

Inspiró comics, canciones, moda...entrevistas para televisión, e incluso se hizo una película de su vida en 2005 de la directora Mary Harron : “The notorious Bettie Page” protagonizada por Gretchen Mol.

Nunca quiso conceder entrevistas personales ni fotografías y sus respuestas eran siempre telefónicamente.

De hecho su explicación era: “prefiero ser recordada como era antes “, y ante la gran atracción hacia su vida, ella explicaba: “Nunca pensé en ser un icono, yo sólo modelaba y pensaba en tantas poses diferentes como fuese posible. Ganaba más dinero posando, que como secretaria. Tenía más tiempo libre y podía dejar de trabajar durante meses, y eso no lo podía hacer como secretaria”.

“No estaba tratando de hacer noticia o de ser una pionera.

No estaba tratando de cambiar la sociedad, o adelantarme a los tiempos. Nunca fui una liberal, y no creo que haya hecho algo importante. Yo solo fui yo misma, no sabía cómo ser de otra forma, o como vivir de otra forma. Me gusta andar desnuda, nadar desnuda, caminar desnuda por la casa. Simplemente te hace sentir tan libre como un pájaro” .

Bettie Page fallece de un ataque al corazón a la edad de 85 años el 11 de diciembre del 2008.

La vida de Bettie demuestra que la belleza igual que la fuerza de los sueños nos hacen superar montañas, pero es ese mismo esfuerzo y sufrimiento lo que nos hace débiles ante la incomprensión de los necios.

Las flores, como las mariposas, nacen para que entendamos lo maravilloso que es ser libres, a pesar de que dure poco.